Fortaleza con Alma Viva
La localidad de Huétor Tájar tiene su origen en la unión, en el siglo XVI, de dos antiguas alquerías o «lugares de moros», según las crónicas castellanas: la alquería de Huétor, donde se cimentó el casco urbano actual, y la alquería de Tájara o Taxara.
Estas alquerías eran pequeñas poblaciones dispersas dedicadas principalmente a la producción agrícola y ganadera, y en muchas ocasiones fortificadas. Este modelo de asentamiento fue muy común en la época medieval en la comarca de la Vega del Genil.
El Torreón es uno de los restos que quedan del sistema fortificado amurallado de la alquería de Huétor, junto a parte de las murallas. Cuenta con cuatro plantas distintas y una terraza. Tras su adquisición por parte del Ayuntamiento y más de seis años de obras, se espera que este centro se convierta en el monumento más visitado de Huétor Tájar.
El Centro de Interpretación está ubicado en el Torreón Árabe, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Es una torre-fortaleza nazarí del siglo XIV, parte de la red de torres vigía del antiguo Reino de Granada. También ocupa la casa de administración de los siglos XVI y XVII y un gran patio que será utilizado como nuevo espacio escénico.
En este centro, vecinos y visitantes podrán conocer cómo se vivía y cómo se construían estas estructuras defensivas que empleaba el pueblo en la época nazarí durante los siglos XIV y XV.

